SOBRE LA SOLUCIÓN DE LOS PROBLEMAS

Por supuesto, lo más natural sería comunicar las soluciones de los problemas en el mismo blog, tanto en el post del momento como en alguno posterior. Inclusive caería más simpático. Pero creo poseer fundamentos (¿didácticos, pedagógicos, deportivos?) para no seguir el criterio natural, a costa de mi simpatía. En efecto, si el problema fuera realmente interesante, creo que la solución a la vista podría privarlo de la mejor parte del proceso de descubrimiento o de análisis, que consiste en las emociones contrapuestas que puedan generar las dudas de la clase de: "¿No faltará alguna pieza?" Tampoco, nadie llegaría a la emoción última que podría adoptar la forma de: "¡Este problema está mal definido, seguro que no tiene solución!" Entonces, el propósito de retener las soluciones es el de inducir y estimular al esfuerzo máximo, que es el único que educa y forma al intelecto para los procesos mentales de abstracción, análisis, cálculo, imaginación y síntesis. Prefiero dificultar el acceso a las soluciones de todos los problemas. Dificultarlo, pero no impedirlo. Este criterio, incluso permite el complemento de integrar elementos lógicos y psicológicos propios del pensamiento lateral, en forma de pistas -siempre que se me ocurran-. De modo que a todos aquellos visitantes que lleguen a la emoción última, les ofrezco mi dirección de correo electrónico (danibelfiore@gmail.com) para que me escriban solicitando las soluciones que, con mucho gusto, les proporcionaré.

miércoles, 1 de enero de 2014

4. Al cabo de cuatro jugadas faltan los CD


Estos problemas detectivescos se denominan técnicamente “retrospectivos”. Tanto éste como los dos anteriores tienen en común la desaparición de caballos. En el primero, han desaparecido los dos caballos de rey; en el segundo, todos. Éste, en el que faltan los dos caballos de dama, fue planteado erróneamente por Martin Gardner en un artículo que después integró su libro “Circo Matemático”, persistiendo en el error hasta el día de hoy. Curiosamente nunca publicó la supuesta solución; pero, como cita la fuente original, pudimos hallar el planteo correcto, y la solución. El problema de Gardner es idéntico en todo, menos en que figura un peón negro en e7 (lo cual lo vuelve imposible de resolver en cuatro jugadas). Aclarado el asunto, agregamos que el problema fue compuesto en 1938 por G. Schweig, y plantea: ¿Cómo se llega en cuatro jugadas a la posición del diagrama?

(Pista: "En cuatro jugadas no hay tiempo para cosas raras.")

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