SOBRE LAS SOLUCIONES DE LOS PROBLEMAS

Desde luego, lo más natural sería comunicar las soluciones de los problemas en el mismo blog, tanto en el post del momento como en alguno posterior. Inclusive caería más simpático. Pero creo poseer fundamentos (¿didácticos, pedagógicos, deportivos?) para no seguir el criterio natural, a costa de mi simpatía. En efecto, si el problema fuera realmente interesante, creo que podría verse privado de la mejor parte del proceso de descubrimiento o de análisis que consiste en las emociones contrapuestas que puedan generar las dudas, como por ejemplo: "¿No faltará alguna pieza? Y, si la solución estuviera al alcance de la vista, nadie llegaría a la emoción última que podría tener la forma de: "¡Este problema está mal definido, seguro que no tiene solución!" Todo esto, respalda la clave de mi fundamento para retener las soluciones: inducir y estimular al esfuerzo máximo, que es el único que educa y forma al intelecto para los procesos de pensamiento profundo. Entonces, prefiero dificultar el acceso a las soluciones de todos los problemas. Dificultarlo, pero no impedirlo. Inclusive, con el afán de aportar como complemento algunos secretos lógicos propios del pensamiento lateral, debajo de la descripción del problema, trataré de ofrecer -siempre que se me ocurran- algunas pistas que ayuden en algún aspecto. De modo que a todos aquellos visitantes que lleguen a la emoción última, les ofrezco mi dirección de correo electrónico (danibelfiore@gmail.com) para que me escriban solicitando las soluciones que, con mucho gusto, les proporcionaré. Mas si tienen paciencia, la alternativa es esperar la publicación de las soluciones los primeros cinco días de cada mes.

domingo 8 de mayo de 2011

Posición al cabo de cuatro jugadas


Estos problemas detectivescos se denominan técnicamente “retrospectivos”. Tanto éste como los dos anteriores tienen en común la desaparición de caballos. En el primero, han desaparecido los dos caballos de rey; en el segundo, todos. Éste, en el que faltan los dos caballos de dama, fue planteado erróneamente por Martin Gardner en un artículo que después integró su libro “Circo Matemático”, persistiendo en el error hasta el día de hoy. Curiosamente nunca publicó la supuesta solución; pero, como cita la fuente original, pudimos hallar el planteo correcto, y la solución. El problema de Gardner es idéntico en todo, menos en que figura un peón negro en e7 (lo cual lo vuelve imposible de resolver en cuatro jugadas). Aclarado el asunto, agregamos que el problema fue compuesto en 1938 por G. Schweig, y plantea: ¿Cómo se llega en cuatro jugadas a la posición del diagrama?

(Pista: "En cuatro jugadas no hay tiempo para cosas raras.")

lunes 3 de mayo de 2010

3. Posición al cabo de 5 jugadas


Hubo un nuevo encuentro entre los jugadores de la partida anterior. (probablemente, la revancha). La nueva posición es muy similar a la primera, sólo que ahora, en vez de faltar los dos caballos de Rey, faltan ¡los cuatro caballos! Y el peón negro vuelve a estar en d5 (o P4D). El negro acaba de anotar su quinta movida. Vale decir, después de cinco jugadas, la posición del tablero ofrece la disposición de piezas que se ve en el diagrama de arriba. ¿Cómo llegaron a esta posición?


(Pista: "Nada que no sea magia desaparece en su propio lugar")

domingo 4 de abril de 2010

2. Posición al cabo de 4 jugadas


Supongamos una partida entre dos jugadores excéntricos, para no decir groseramente que carecen de sentido estratégico. Eso sí, los dos jugadores son correctos desde el punto de vista reglamentario; vale decir: juegan sin infringir las leyes del movimiento de las piezas en ajedrez. Supongamos entonces que, al cabo de cuatro jugadas (una jugada se compone de dos movidas, una del blanco y otra del negro) llegan a la posición del diagrama. ¿Cuáles fueron esos movimientos tales que, al cabo de cuatro jugadas, produjeron la posición del diagrama?

(Pista: "Al acomodar las piezas todos los caballos debieran mirar a su Rey".)

martes 30 de marzo de 2010

1. Blancas juegan y NO dan mate en una


En general, los problemas de ajedrez cuya solución consiste en una sola jugada suelen ser fáciles de resolver y se destinan a los aficionados y jugadores principiantes. Se denominan “problemas de visión inmediata”, y se emplean para el aprendizaje. El problema que planteo aquí (de Karl Fabel) se resuelve en una sola jugada; sin embargo, la visión inmediata falla, y la mediata nos desespera. Ya su enunciado es paradójico, y paradójica su solución. De ningún modo es fácil, ni para aficionados ni para expertos. Con todo, es un excelente ejercicio de entrenamiento tratar de resolverlo y meditar luego en la solución, si la hallan. Si no la hallan –que es lo más probable- envíenme un email y les responderé con la solución. ¡Pero cómo no van a poder resolver un problema de ajedrez de una sola movida! Porque en eso consiste: encuentren una movida que no dé mate en una (puede dar mate en dos o más, pero no en una).

(Pista: "No todo jaque es jaque mate")